Tener un hogar en condiciones no es solo cuestión de estética; es cuestión de paz mental. No hay nada que dé más rabia que una urgencia tonta que se convierte en un drama por no tener un simple destornillador a mano.
No necesitas montar un taller profesional ni gastarte una fortuna. La clave está en disponer del "equipo titular", de esas pocas herramientas imprescindibles que te permiten pasar del "tengo que llamar a..." al "esto lo arreglo yo en cinco minutos".
¿Por qué deberías tener tu propia "Caja de herramientas" (aunque no seas un "manitas")?
Mucha gente piensa en las herramientas solo cuando ya tiene el problema encima. El resultado son prisas y en algunos casos improvisaciones peligrosas (¿usar un cuchillo como destornillador?... ¡eso es una muy mala idea!), que en ocasiones causan desperfectos y provoca gastos innecesarios.
Tener tu propia caja de herramientas te da "superpoderes":
- Ahorro inmediato: Arreglar un goteo o apretar un mueble te ahorra la visita de un profesional.
- Autonomía: Se acabó depender de horarios de terceros o favores de cuñados.
- Cuidado de tus cosas: Un mantenimiento a tiempo alarga la vida de tus muebles y electrodomésticos.
1. Llave ajustable (la famosa "Inglesa")
Es la reina de la versatilidad. Su boca se abre y se cierra para adaptarse a casi cualquier tuerca.
- ¿Para qué la usarás? Principalmente para temas de fontanería (ajustar ese latiguillo del baño que gotea) o apretar tuercas de bicicletas o de muebles metálicos.
- Consejo: No compres la más barata. Una llave mala se "desajusta" sola mientras la usas y "redondea" las tuercas. Busca una de acero de calidad y resistente, que sea de tamaño medio (8” ó 10” es suficiente).
2. El dúo de destornilladores
Son las herramientas que más vas a usar. Básicamente, necesitas cubrir dos frentes:
- Plano: Para tornillos con una sola ranura.
- De estrella (Phillips): Para los que tienen forma de cruz.
- Consejo: Mejor si tienen la punta imantada. Te cambiará la vida no tener que sujetar el tornillo con los dedos mientras intentas encajarlo en un lugar difícil.
3. Martillo "de uña"
Un clásico que no necesita presentación, pero ojo, el tamaño importa.
- ¿Para qué sirve? Clavar es obvio, pero ¿la parte de atrás? (la "uña") es para sacar esos clavos que se tuercen al clavarlos, de forma tan simple como tirando de ellos desde su cabeza.
- Consejo: Busca uno con buen mango y peso medio. Si es muy ligero no permite aplicar suficiente fuerza y los muy pesados te cansarán el brazo y la muñeca.
4. Cinta métrica (Flexómetro)
Porque el "a ojo" casi nunca funciona.
- Usos: Imprescindible antes de comprar cualquier mueble (¿cabe el sofá?) o para centrar ese cuadro en la pared.
- Consejo: Asegúrate de que tenga freno/bloqueo automático. Un flexómetro de 3 ó 5 metros es más que suficiente para un uso doméstico.
5. Alicates universales
Tus dedos, pero con superfuerza.
- Usos: Cortar cables, sujetar piezas pequeñas que se escapan, doblar alambres o sacar tacos viejos de la pared.
- Consejo: Un buen alicate universal cubre el 90% de las necesidades. Si quieres un “extra”, añade unos alicates de "punta fina" para entrar en huecos estrechos.
6. La "Caja de los tesoros" (Consumibles)
De nada sirve el destornillador si no tienes tornillos. Hazte con una pequeña caja con separadores donde tener:
- Un surtido de tornillos y clavos en varias medidas y tamaños.
- Tacos para la pared (son básicos para colgar cualquier cosa, por ejemplo, cuadros o estanterías).
- Bridas (el repara-todo moderno).
- Cinta aislante.
- Cinta americana.
Linterna LED
No, la del móvil no siempre sirve (sobre todo si necesitas las dos manos o si te quedas sin batería). Una linterna frontal o una potente de mano es vital para cuando “saltan los plomos”.
Es fácil entrar en la ferretería y querer comprarlo todo. Respira y sigue estas tres reglas de oro:
Calidad Vs Cantidad
Es mejor tener 5 herramientas buenas que 20 malas.
Una herramienta barata te frustrará: el destornillador se mella, el alicate no corta y la llave se afloja. Invierte un poco más de dinero en algo de más calidad.
Ergonomía (Tu mano manda)
Si te duele al usarla, no la usarás. Busca mangos engomados, antideslizantes y que se sientan bien en tu mano. Antes de comprar, cógela y prueba el agarre.
Sé realista con el uso que le vas a dar
No compres una sierra de calar eléctrica si vas a cortar una madera al año, con un serrucho manual te sobra.
En definitiva, compra "con cabeza" y según tus necesidades reales, no por si acaso decides reformar la cocina entera tú solo algún día.
Un último consejo: el desorden es tu enemigo. Tener las herramientas tiradas en un cajón de la cocina o del trastero hace que se oxiden y que nunca encuentres la que necesitas. Una caja de herramientas de tamaño adecuado cuesta muy poco y mantiene todo listo para la acción.
Y por favor, seguridad ante todo. Usar guantes te salvará de pellizcos y astillas. Si vas a taladrar o golpear fuertemente usa gafas de protección para preservar tus ojos.
Tener herramientas en casa es invertir en tranquilidad y ¿por qué no? también en orgullo propio. Empieza poco a poco, familiarízate con ellas y verás cómo le pierdes el miedo a las pequeñas reparaciones.
Y recuerda, para cualquier duda, elegir el tornillo adecuado o encontrar esa herramienta que mejor se adapta a ti, en Ferreterías OPTIMUS estamos para echarte una mano y asesorarte.
¡Te esperamos!
Seamos sinceros, todos hemos pasado por ese momento: Es domingo por la tarde, la manilla de la puerta se queda en tu mano, o ese cuadro nuevo lleva tres meses en el suelo porque "falta colgarlo"...
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